EN ESTA LECCIÓN

Tu niño interior no está roto. Solo está esperando que vuelvas a por él.

Muchos adultos se burlan de la idea del “niño interior”.

Creen que es cursi, inmaduro o que no va con ellos.

Pero no hay nada más adulto que atreverse a mirar hacia atrás sin miedo.

Porque no puedes entender tus reacciones de hoy sin mirar las heridas de ayer.

No puedes aprender a amar sin entender cómo aprendiste a defenderte.

Y no puedes crecer de verdad mientras sigas castigando a ese niño que solo quiso sobrevivir.

Este vídeo no va de psicología barata.

Va de recordar quién eras antes de que el miedo se sentara al volante.